Mostrando entradas con la etiqueta A Little Beat. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta A Little Beat. Mostrar todas las entradas

17 enero 2010

Sneaker Freaker, Yes I Am!! - Publicado en A Little Beat 2008




En 1986 los Run DMC popularizaban las clásicas Adidas Superstar con su single “My Adidas”, convirtiendo su look característico en el paradigma estético de la cultura del rap del momento. Esta ascensión de las Superstar a icono de la cultura urbana por excelencia desató la locura de las sneakers entre los seguidores más acérrimos de este nuevo life style que surgía del ghetto y que pronto se convertiría en todo un fenómeno social.


Desde finales de los ochenta, hasta la actualidad, las zapatillas deportivas han experimentado un cambio en la esencia misma de su origen, y de ser un producto utilizado exclusivamente para la práctica de actividades deportivas y outdoor, ha pasado a ser complemento indispensable en todo look underground que se precie.



Modernos, puretas, coleccionistas, caprichosos o simplemente apasionados de las zapas, se han saltado los primeros escalones de la pirámide de Maslow y se han visto atrapados en la esteta necesidad de poseer las bambas más guapas para ser el más molón del grupo, subirse la autoestima con una compra compulsiva, o autorrealizarse consiguiendo un par de la edición limitada del 2005 de las New York Pigeon Dunk (…por ejemplo). Así, las marcas deportivas han encontrado, en este nuevo life style, a la gallina de los huevos de oro, y varias firmas de streetwear se han subido al carro y han desarrollado una división de calzado para cubrir la gran demanda que genera la subcultura de las sneakers.



El consumidor de zapas es exigente y elitista, busca diseños novedosos, analiza cada modelo con mucha atención: detalles, colores, materiales, cordones, accesorios, año de edición, packaging…son valores añadidos al producto que lo hacen único y deseable, y los fabricantes lo saben, por eso buscan colaboraciones especiales con diseñadores, artistas, jugadores de baloncesto, skaters pro, músicos, etc…y trabajan lanzando ediciones especiales, series numeradas y otras estrategias de marketing para hacerlo aún más deseado.





Como en toda subcultura, los seguidores del fenómeno sneaker tienen a su alcance una publicación dedicada exclusivamente al universo de las zapas, donde encontrar nuevos lanzamientos, reportajes, entrevistas y un montón de información sobre sus objetos de culto.


Estamos hablando de Sneaker Freaker, una revista trimestral de pequeño formato que nació hace seis años en Melbourne, gracias a Simon Wood, un joven diseñador que lo único que pretendía era darle un empujón a su carrera. Simon vió como su fancine, con una distribución local de 500 ejemplares al principio, se convertía en un proyecto único a escala mundial, llegando a 35 países con una tirada de más de 50 mil ejemplares. Y, por fin, llega a España de la mano de Nacho Puig y We Are Reversible, de Barcelona. Una gente amante de las zapas con una gran visión comercial, que se lo han currado para editar la revista en España. El número 0 salió en abril – os súper recomiendo que os hagáis con él- y el número 1 saldrá en julio coincidiendo, como es lógico, con la edición de verano del Bread&Butter.





Sneaker Freaker se ha convertido en la publicación por excelencia del universo de las zapas. Una referencia sobresaliente que no se escapa a las marcas más cool del mercado, buscando la colaboración de la revista en muchas de sus presentaciones, creando así una sinergia entre ambos que está enriqueciendo el panorama del streetwear y que se ve reflejada en la demanda del mercado de los snkrs frkrs.


Cada vez son más los adeptos a esta nueva religión, todo un fenómeno comercial que ha calado en los sectores más underground de la sociedad, generando la llamada subcultura de las zapas, dentro de ese gran universo al que llamamos cultura urbana.





‘I wear my Adidas when I rock the beat

on stage front page every show I go

it's Adidas on my feet high top or low

My Adidas…My Adidas’

“My Adidas” _ Run DMC

16 enero 2010

Street Wear: desde la calle - Publicado en A Little Beat, Diciembre 2008

Parece que con el desarrollo de los sistemas de comunicaciones, por los que conocemos todo de todos en todas partes, lejos de estar inmersos en un concepto de aldea global en el que cultura, costumbres y estilos de vida converjan, nos encontramos con la tendencia a crear grupos, estilos y sub-culturas que nos diferencien más aún del resto de los mortales. Desde el principio de los tiempos, el ser humano siempre ha perseguido la seguridad que le da la pertenencia a un grupo, rodearse de personas con intereses y objetivos comunes, sentirse integrado, especial. Sociólogos y estudiosos del comportamiento han catalogado durante años todas las tribus urbanas que han ido surgiendo según modas, tendencias, convicciones estéticas y/o cualquier otro motivo/ principio/ idea que haya sido susceptible de diferenciación para un grupo en concreto.

Filosofía y estilo de vida son dos conceptos en los que las grandes marcas han basado sus estrategias creativas y de promoción, y por eso hay un montón de términos yankis que catalogan como vestimos, como nos divertimos, qué escuchamos y cómo hablamos. Pero, ¿entendemos una mierda de esa jerga?.

Urban fashion, sport wear, street wear… lo mismo da que da lo mismo, no? Pues no, resulta que, aunque al final todo se mezcla, que es lo más interesante de estas catalogaciones, cada uno de estos palabros tiene su origen y define un estilo de vida característico, con una serie de códigos de vestir muy concretos.

El Street Wear, por ejemplo, es una tendencia que se ha democratizado e incluso se ha subido a las pasarelas de los grandes del fashion business en los últimos años, pero el término surge a partir de una moda muy concreta, nacida de la cultura del skate de mediados de los ochenta, aunque en la actualidad es ya una cultura muy extendida.

El término Street Wear se acuñó, como siempre, en los States, y empezó a identificarse como tal en el West Coast. A finales de los noventa las marcas de patín, que actuaban en un mercado muy concreto, se abrían al consumidor de a pié, aumentando la demanda. Empezaron a surgir marcas de Street Wear cuyas raíces eran el skateboarding y una actitud anti-stablishment. La primera marca real de Street Wear fue Stüssy, nacida en California a principios de los ochenta y dedicada en su origen al surf. Ha seguido el camino de la estética y la modernidad en sus líneas, enfocada a la cultura contemporánea popular.




Hoy por hoy Stüssy es una gran marca que trabaja con trendsetters en ciudades de todo el planeta y colabora habitualmente con músicos, djs y artistas en el diseño de sus colecciones. Estos vínculos la llevaron hasta Japón a mediados de los noventa, descubriendo los beneficios de las colaboraciones con otras marcas del sector en proyectos específicos y la cultura de los Toys y los Gadgets. Una nueva aportación a la transformación del concepto de Street Wear, junto a la creciente cultura del Hip Hop y el resurgimiento del estilo B-boy, que supuso la evolución del look del Street Wear (que no hay que confundir con el Urban Fashion, que definió la moda de los barrios de las grandes ciudades, en plan Fresh Prince of Bel Air).




Surge entonces una oportunidad de negocio que las marcas no pueden obviar y empiezan a desarrollar divisiones y segundas líneas con las que cubrir la demanda de los adeptos a esta cultura. Sneakers de ediciones limitadas, camisetas oversize, pantalones caídos, gorras… todo tiene su historia, su origen y su porqué: evocaciones al look retro ochentero del skate, el estilo de los grandes de la escena underground, colaboraciones especiales de artistas y músicos, reediciones especiales… todo forma parte de la transformación de un producto que genera a su alrededor un halo de mito que lo hace más deseable.




Nike SB, Adidas Originals, Vans, Reebok, Puma, Asics, Saucony, Carhartt, Nudie, etc., etc… todas se nutren de un estilo de vida concreto, de la cultura de la calle y nos devuelven su versión revisada súper ultra cool, para que no podamos vivir sin ella. Pero al final, el crossover entre estilos y sub-culturas está a la orden del día, y la diferenciación que buscamos está en el uso que hagamos de sus elementos.




www.alittlebeat.com

16 junio 2009

A Little Beat @ Carhartt Shop Valencia

Este es el resumen de las tardes más freshcas y sugestivas que se han visto y vivido durante lo últimos meses en la ciudad de Valencia. De la mano de Carhartt, la revista A Little Beat puso en marcha "Esta tarde quedamos en Carhartt, que hay sarao!", un evento semanal relacionado con la cultura urbana. Durante Marzo, Abril y principios de Mayo de 2009, todos los viernes por la tarde, la escena underground de Valencia tenía una cita en la tienda Carhartt, donde se pudo escuchar buena música, presenciar exhibiciones de graffiti, customización de sneakers, exposiciones de fotografía y muchas otras acciones relacionadas con las diferentes disciplinas que forman parte de la cultura urbana, y su arte.

Este vídeo es un resumen de todas esas tardes....ready to be fresssssssh??!

26 febrero 2009

Las camis - Publicado ALB #85

La camiseta es todo un símbolo del estilo de vida occidental y se ha convertido en una pieza básica de nuestro “uniforme social”, por su versatilidad y por su comodidad, lo que la hace imprescindible para llevar en nuestro día a día. Mucho ha evolucionado desde su uso original, aunque su diseño clásico en forma de T ha seguido intacto y ha dado la vuelta al mundo, cambiando nuestros códigos de vestir.

Su popularidad se disparó en cuanto la sociedad occidental vio a Marlon Brando lucirla como nadie en “Un tranvía llamado deseo” y James Dean la trasladaría de por vida a nuestro imaginario colectivo llevándola bajo una cazadora de cuero en “Rebelde sin causa”. Surgía entonces la prenda fetiche de la transgresión y la rebeldía juvenil de una sociedad vacía y descontenta. 

Prenda comodín en todas las épocas y situaciones, ya en la Edad Media los soldados la utilizaban para protegerse de las rozaduras de las armaduras, ha sido ropa interior básica desde principios del siglo XX, parte del uniforme de los marines durante la Primera Guerra Mundial, incluso revolución de la alta sociedad gracias el gran giro estilístico que sufrió de la mano de Coco Chanel quien maximizó aún más sus virtudes convirtiéndola en una pieza del vestuario exterior: le añadió un estampado de rayas azul marino y alargó las mangas, fiel a su estilo práctico y elegante. 

En los años 70 Yves Saint Laurent la elevó a la categoría de alta costura, mostrándola en sus desfiles parisinos con su logotipo serigrafiado, moda que se recuperaría un par de décadas más tarde. No podemos olvidar a Jean Paul Gaultier, quien de nuevo le colgó la etiqueta de “chic” con su característico estilo marinero, o el logro del diseñador Adolfo Domínguez, que fue el artífice del estilismo de Don Jonson en “Miami Vice”: ese traje de lino combinado con T-shirt fue la sensación de la década y una revolución en el vestuario masculino.
En los 80, las tribus urbanas las empleaban como soporte reivindicativo de su estilo de vida. Desde entonces su sencillez invita a la imaginación y marcas, diseñadores, colectivos, asociaciones, grupos musicales y/o cualquier individuo con algo que decir las han utilizado incorporándolas a su propio estilo con logotipos, serigrafías e impresiones en vinilo, prints y slogans de todo tipo. 

En Valencia, la tienda de camisetas Malasaña lleva años vendiendo sus propios diseños bajo las marcas “Nosolo” y “Kilombo”. Sus mensajes van desde la recuperación de esa iconografía que fue marcando la infancia de toda una generación, como Comando G, Los Goonies o el entrañable E.T. hasta reivindicaciones solidarias y declaraciones de principios, como los modelos “Stop Wars”, “Free Tibet” o “Save water, drink Beer”.

También Juanma e Ismael, del estudio Tactelgraphics, han visto en las camisetas una herramienta dual de trabajo, por un lado un formato capaz de darle a sus diseños e ilustraciones una funcionalidad alejada del papel y la pantalla, y por otro un vehículo de promoción en sí mismas, una forma de dar a conocer sus creaciones fuera de los cauces habituales. Con esta idea han creado Das Büfett, una forma de hacer su trabajo más accesible a la gente de la calle. Su primera serie de camisetas bajo la marca Das Büfett se llama “Elemental Particles”, en honor al libro de Michel Houllebecq y al acelerador de partículas de Ginebra (LHC) que, cito textualmente, “tanto nos hizo reír el año pasado”. Además, estos chicos trabajan sobre camisetas de American Apparel, marca estadounidense que tiene un trato especial con los diseñadores para que utilicen sus prendas como soporte de sus creaciones, una política de colaboración muy interesante, e inteligente. 

La cami es la pieza más sencilla, cómoda, barata y atemporal que podemos encontrar en nuestro fondo de armario. Su facilidad a la hora de adaptarse a las nuevas tendencias la ha convertido en todo un icono de la moda de este siglo, y finales del anterior, y se ha convertido en un medio de expresión efectivo y efectista. Ya sabes, si tienes algo que decir, hazte un transfer.


www. dasbufett. com
www. myspace. com/dasbufett
www. myspace. com/zityestshop
www.nosolocamisetas.com