Mostrando entradas con la etiqueta La hoja en blanco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La hoja en blanco. Mostrar todas las entradas

12 febrero 2011

<< La hoja en blanco >> Microrrelato #6: En la cola.




- Le cobran en aquella fila de la izquierda, si no le importa. 


Por supuesto, la fila de la izquierda es considerablemente más larga. Arrastro los pies de camino hacia mi nuevo objetivo buscando el final de una cola que parece no terminar nunca. Tardo una eternidad en divisar la luz al final del túnel pero estoy preparado para afrontar mi futuro inmediato con otros ojos. 

- Buenas tardes, quisiera pagar mis deudas. - Pongo mi alma sobre el mostrador satisfecho de la decisión que he tomado.

- Lo siento, ya es tarde para usted. Diríjase a la antecámara seiscientos sesenta y seis.

15 enero 2011

<< La hoja en blanco >> Microrrelato #5: La última esperanza







- "Una semilla en esta tierra desolada". - Se acariciaba el vientre mientras repetía en voz alta las palabras escritas sobre aquél viejo papel. Un conjuro de vida que compró al nigromante del Barrio del Raval una noche de insomnio, amargura y desesperación. Luna creciente, velas blancas, aceite de onagra, raíz de jengibre y una gota de sangre. Durante dos días disfrutó como nunca de su soledad y en la tercera noche, al acostarse, sintió un leve palpitar al compás del suyo propio, el latido de un nuevo corazón. 





08 enero 2011

<< La hoja en blanco >> Microrrelato #4: Desayuno en familia





- Recuerda a papá que baje la tapa. 

Aquello empieza a resultarme fastidioso. Dejo mi taza sobre la mesa y los miro. A primera vista aquella parece la típica escena familiar: madre, padre e hija desayunando juntos en una soleada mañana de primavera. Pero al observar con detenimiento, bajo la superficie, se aprecian los detalles desagradables. Papá y mamá ya no se miran. Ella se sienta de lado para no encontrarse de frente con él. Papá lee el periódico con una mueca de cinismo en la cara.

- Dile a mamá que me olvide. 

Yo sólo soy la mensajera. 


16 noviembre 2010

La hoja en blanco. Relato #3: Resplandeciente Xana

 (microrelato)




Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas. Actúo con toda normalidad procurando que mi cuerpo oculte la maniobra. Alguien golpea el cristal de la puerta y entra precipitadamente en la sala. 

- “No debería estar aquí”.   

 Me vuelvo, tranquila. 

- “Necesitaba ver a mi bebé”. 

Ella me observa, estudia mi rostro, clava sus astutos ojos en los míos. 

- “Está perfectamente. Ahora vuelva a la cama”. 

Me sigue hasta la habitación para asegurarse de que me acuesto. Espero unos minutos después de que se haya marchado. Cojo la bolsa de viaje del armario y vuelvo a la sala. 

- “Ven pequeño. Nos iremos muy lejos. Tú si eres perfecto, como yo”. 






03 noviembre 2010

La hoja en blanco. Relato #2: Su don es su condena



Sus pasos la alejaban a través del camino angosto que la había traído aquí. Cada piedra, cada árbol, cada rama caída le recordaban aquello de lo que huía, y por eso aceleraba en su caminar hacia cualquier otro lugar. No importaba donde, lo importante es que iba a ser lejos, muy lejos de aquí. Atrás quedaban la ilusión y la esperanza de volver a empezar, un recuerdo borroso que resbalaba por sus mejillas entre lágrimas de rabia y desconcierto. 

Qué injusta había sido aquella decisión, qué crueles las personas que la habían tomado, qué hipócritas aquellos que la habían secundado, qué cobardes todos. Ella jamás ocultó su don, había llegado dispuesta a enfrentarse a los prejuicios para construir allí su hogar y mantenerlo toda la vida. Ellos conocían las dos caras de su verdad, les había abierto todo un mundo de posibilidades para conseguir la felicidad pero también les advirtió que los deseos, a veces, pueden ser muy peligrosos. 

Ese era su don, hacer realidad los deseos de los demás. Al principio, de  niña, experimentó la satisfacción de poder hacer feliz a sus semejantes. Con la edad fue descubriendo que las personas nunca son lo que parecen, que todas en su alma esconden, aletargado, el germen de la bestia que fueron en el origen de todas las cosas y que la ambición humana siempre lo despierta. Ahora, desterrada, recordaba de nuevo lo que jamás se cansó de repetirles: “Tened cuidado con lo que deseáis, puede hacerse realidad”. 





24 octubre 2010

La hoja en blanco. Relato #1: El Principio Del Fin





Su crepúsculo llegó tras una noche de viento iracundo. Bajo la mirada indiferente de la Luna, el Viento de Levante se alzó furioso desde el horizonte, esparciendo los lamentos propios de un corazón traicionado. 

El pueblo amaneció con una calma inusual y los primeros rayos del Sol acompañaron a los pescadores de camino al malecón, afanados en su paso por comprobar los desperfectos ocasionados durante la noche.  

La Peixmola era un pequeño pueblo de pescadores situado en algún entrante perdido de la costa levantina.  Su puerto no era más que un viejo embarcadero de madera y algunos pilotes esparcidos a su alrededor, donde se agrupaba una pequeña flota de barcas, único sustento de sus habitantes. Los pescadores, temiéndose lo peor, comentaban preocupados la violencia con la que el poderoso viento de Levante se había manifestado aquella noche, pero las barcas estaban intactas. 

Mientras, a escasos metros del muelle, en el pedregal, un grupo de niños corría hacia la orilla en busca de tesoros devueltos por las olas, rescatados de lo más profundo del Mar. Descubrieron nudos de algas y peces muertos, y pronto dieron con una alhaja singular, de gran tamaño y extraña textura, que desprendía una luz inusual. Los marineros, desde la escollera, repararon en ella y gritaron a los niños que se alejaran de inmediato, acercándose presurosos, con el alma en un puño. Viento y Mar se habían aliado. La Luna yacía en la orilla, herida de muerte. Era el principio del fin. 



La hoja en blanco, nueva sección!!











Por fin me decido a publicar en el blog mis relatos como un ejercicio de valentía ante mis inseguridades como escritora amateur

En mi anterior post hablaba de cómo me aterraba la espiral vouyerista hacia la que me veo arrastrada por el universo blogger, que demanda trozos de vida, mi life style y mi closet cual carnaza fashionista de papel couché. Pues bien, ahora subo a la palestra mis secretos más personales, los que guardo con más celo. De la nada al todo en un click.

Os presento La hoja en blanco. Bienvenidos a mi mundo más personal. Espero que, por lo menos, le dediquéis un minuto, a lo sumo dos, si es que tomáis la decisión de comentar vuestras impresiones. Yo os lo agradecería, ya lo sabéis.